23.04.2010

Cuando no estás el tiempo se alarga infinitamente, no hay un final hacía donde los deseos, los esfuerzos, los pasos se orienten.. la mente es como una brújula imantada que no reconoce el norte.. se pierde entre pensamientos insulsos, desvaríos de maniáticos. Hace falta un objetivo, hacen falta tus brazos, tus sueños y tu compañía.

Las tardes pasan una tras otra sin provecho alguno, en las noches reconozco la añeja sensación de ausencia, de vacío. Ni los sueños son consuelo, no te encuentro ahÌ mi amor.

Por las mañanas mi mente confabula con tu partida y no me deja tenerte, el camino me atormenta con memorias dulces de tu hogar, me golpea con recuerdos de tus manos sujetando las mías, de tus besos y abrazos a media luz. De tus ojos coquetos saludando a los míos.

Las comidas pierden las risas, son solo alimentos, no estés cerca.... es mucho el tiempo que recorrer, es mucho lo que hay que hacer para distraer la añoranza, para combatir la tristeza de no poder verte y sonreír a tus galanteos, a tus cariños, a  tus mimos que me alegran la vida.

Adelante

Todo el tiempo tuvo en sus manos el olvido. Un nuevo amanecer libre de sufrimientos, pero øQuÈ m·s podría hacer? el rencor y el dolor era todo lo que su propia guerra le había dejado. Se había desprovisto de armaduras, de salvaguardas, se había abandonado hacía mucho. Perdió ante si mismo, se encontraba desprotegido de piel.. era solo sensibilidad a cualquier estímulo, alimento para el dolor.

Una guerra perdida, batalla tras batalla, victoria tras victoria, solo le habían dejado esos despojos de ser humano que a˙n querían sanar, que intentaban reunirse y conformar de nuevo ese cuerpo que antes tuvo vida.

Después de todo, un corazón sin sangre y un cerebro sin ilusiones solo dejan un zombie. Muere el humano y vive solo el recuerdo.

Había ganado su última pelea contra si, recompensas aguardaban. Sangre nueva tendría que recorrer sus venas, pensamientos plenos debían ocupar su mente creando nuevas conexiones y despojando de espacio a los antiguos rencores.

Había encontrado la tranquilidad y aún asÌ no podía regresar, era lo que mas deseaba. Ya no había nada detrás de esa calma.. nada vivía ya de sus recuerdos tristes, de sus momentos de gloria, todo había sido exterminado, muerto en el campo de batalla.

No hay nada ya detrás, solo la sombra del nuevo sol.

Hacía adelante, no hay más camino.