Me da miedo encontrar tus labios.
Temo tus ojos, temo los míos.
Me inquietan los silencios.
Temo interpretes mis latidos.
Pero adoro tus manos y
me llenan de esperanza tus suspiros.
Me matan tus ojos,
me inquietan tus manos,
me llenan de vida tus arrojos...
Temo de ti...
De tus ojos y de los míos,
de tus suspiros y mis latidos.
Temo de ti, temo cada vez más de mi.