Lees de a poco, mesurado. Te adentras en ese otro mundo que sostienes en tus manos.
De pronto llegas a una pausa y levantas la mirada. Te sientes distinto, te sabes distinto.
Te sientes diferente aunque sea momentáneo, te notas distinto a lo que crees que eres. Tienes nuevos ojos y el mundo no lo sabe, es tu tesoro, es tu secreto.