invítame al pasado

Envuélveme en tu fe pero no comprometas mi carne, o déjame escapar hoy. Escapemos, burlemos la suerte.

Déjame escapar, déjame llegar más allá de tus torbellinos azules, déjame regresar a las olas de la inocencia donde no fui mas qué espuma que quiso alcanzar gaviotas libres.

No me pierdas en los ciclos de la melancolía, en este sinfín de días absurdos, en el camino que regresa siempre al punto de partida.

Rompe el tiempo, no me enfrentes cada día al espejo solo para ver este ente extraño que me niego a reconocer.

Por favor no quebrantes mi espíritu, no rompas el tuyo si aún existen puertas abiertas.

Invítame a tus recuerdos, invítame al pasado donde no existió este futuro.



No

No me revuelvas la vida, no me beses ahora si ya no lo harás después...

No abras puertas a medias, no tires paredes sin construir nuevos refugios.

No me revuelvas la vida, no dejes en mí semillas de esperanza.

No me dejes amanecer extrañándote; no me dejes con el recuerdo de tu cuerpo abandonándose en mí, con tus miedos disolviéndose en mis manos.

Aléjate, vete en la oscuridad y regresa con la luz del día.
Regresa con tu disfraz de siempre, con tu azufre falso y tu sonrisa maliciosa.
Vuelve como te has mostrado antes...

Aleja tus labios y vete.