No me revuelvas la vida, no me beses ahora si ya no lo harás después...
No abras puertas a medias, no tires paredes sin construir nuevos refugios.
No me revuelvas la vida, no dejes en mí semillas de esperanza.
No me dejes amanecer extrañándote; no me dejes con el recuerdo de tu cuerpo abandonándose en mí, con tus miedos disolviéndose en mis manos.
Aléjate, vete en la oscuridad y regresa con la luz del día.
Regresa con tu disfraz de siempre, con tu azufre falso y tu sonrisa maliciosa.
Vuelve como te has mostrado antes...
Aleja tus labios y vete.