No cuestiones, no hay razones.
No te pierdas en laberintos pantanosos que yo apenas conozco.
No caigas en mi juego, porque puede dejarte muerte.
No lamentes, que aun nada se pierde. El pasado y el olvido convergen en mis soledades, que aunque la soledad es mala compañia es buena consejera.
Si tu herida te exige, entonces solo ven, siéntate a mi lado y dejemos pasar la nube.... el sol ya vendrá