Vengo a ti

Vengo a ti, desnudo, sin ataduras, sin cicatrices, sin pesadillas ni juicios de ti.

Vengo a ti con el alma libre, sin coberturas, sin mascaras, sin falsedades.

Vengo a ti con el corazón palpitante, lleno de tu luz. Hambriento de tu amor, de tu roce, de tu mundo. 

Vengo a ti deseando ser uno. Ensamblados en la locura, en la sensatez, en los sueños y en las pesadillas, en la tranquilidad de la noche o en el caos del día.

Vengo a ti con nuestro juego de seducción, vengo a tu alma, a hacerla recordar, vengo a ofrecerte mi corazón, vengo a entregarte lo que soy, vengo a ti.

Vengo a ti con brazos fuertes, hechos para resistir el sucumbir del mundo, de tu mundo. Vengo a ti sin dudas, sin trampas, solo con un cuerpo completo, con un contrato, con un sueño para dos.