Hermosa fue tu sonrisa que tal como la lluvia llegó a mi piel.
Hermosa tu mirada que sucumbió mi barrera, que entro a mis entrañas sacudiendo todo lo que algún día se cubrió de polvo.
Hoy con mis manos recorro tu cuerpo, hermosa es tu piel que complaciente a mis caricias me deja sentir el palpitar de tu alma.
El sabor de tus labios me abre un nuevo cosmos, el olor de tu piel como ningún otro se graba en mi cuerpo. Ha llegado tu amor a mis células, no habrá ciencia que logre despojarme de ti.
Eres más de lo que siempre pude crear, imaginar. Esta noche, sin temores, sin balbuceos, sin más que un corazón lleno de felicidad… sin más que lo que soy, esta noche y por los días venideros mi ser te ama.