03.04.2014

Destrózame entonces, arráncame los brazos y llévalos contigo. Escudriña bajo mi piel y encuentra tus anhelos.

Rompe mis huesos e invalida mis andares, no me dejes huir de ti. Amarra mis impulsos, contén mis arranques de niño y doblega mi voluntad.

Armame de nuevo, a tu diseño, a tu antojo, a tus deseos.

Solo no destruyas aquello que te añora, no rompas mis lazos, no coloques piezas nuevas, no incrustes tus manías, no ensambles mis piernas con tus caprichos.

No revuelvas lo que ya soy, lo que esconde mi mente, lo que aguarda mi corazón... que eso mi vida es lo que te ama enteramente.