Cuidado con quien te ofrezca su corazón entero, porque una vez entregado se quedará sin nada para seguir amando.
Cuídate de aquellos de alma fuerte porque verán su amor agonizar y no tendrán compasión para sanarlo.
Ten cuidado de las mentes libres, aquellas mentes inquietas que no saben aguardar sueños futuros, que sus tiempos son segundos y los ajenos eternos.
Aléjate de los amores de leyenda porque aún siendo fuertes dragones se han consumido en su propio fuego.
No persigas sombras de guerreros... No confundas luciérnagas perdidas con estrellas incandescentes.